Meterse al agua con un monitor continuo de glucosa

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Ya llega el calor, y muchas familias quieren pasar tiempo en la piscina o en la playa. Pero si uno de los niños tiene diabetes y usa un monitor continuo de glucosa (CGM), hay que tener cuidado para que el aparato no se dañe mientras el niño se divierte en el agua.

Lo primero que hay que hacer es verificar si el monitor es resistente al agua. La mayoría de estos aparatos pueden mojarse, pero es importante saber qué limitaciones tiene el que usa su hijo. Siempre sigan las instrucciones del fabricante sobre el uso del monitor en el agua. Por ejemplo, los monitores Libre 2 y Libre 3 pueden estar bajo el agua hasta tres pies por un máximo de 30 minutos. Los Dexcom G6 y G7 pueden sumergirse hasta ocho pies y pueden pasar más tiempo debajo del agua.

Consejos para proteger el monitor en el agua:

1. Asegúrense de que el monitor esté bien pegado a la piel

Antes de que el niño se meta al agua, revisen que el sensor y el transmisor estén bien pegados a la piel y que el adhesivo esté en buen estado. Si es necesario, usen parches o cintas adhesivas impermeables adicionales para que no se caiga el monitor.

2.  Revisen constantemente el nivel de azúcar

Recuerden que el agua puede interrumpir temporalmente la transmisión de datos del monitor. Así que tal vez no llegue información importante al teléfono o a la bomba de insulina. Vigilen el nivel de azúcar de su hijo antes de que se meta al agua, mientras está en ella y cuando se salga para asegurarse de que esté bien. Si es necesario, usen un medidor de glucosa de mayor precisión.

3.  Hagan los ajustes necesarios

Recuerden que cuando su hijo hace alguna actividad física, como nadar, su nivel de azúcar en la sangre puede cambiar. Por eso, quizás sea necesario ajustar la dosis de insulina o la cantidad de carbohidratos que come antes de hacer ejercicio. Si no saben qué cambiar, hablen con uno de nuestros doctores en su próxima consulta.

Si toman en cuenta estas precauciones y se mantienen informados, su hijo podrá disfrutar de las piscinas y los lagos de Texas cuando llegue el verano.